Fuente: El País
literatura, literatura contemporánea, novela

Vidas ordinarias

Publicado en español, varios meses antes de su lanzamiento en inglés, como primicia para la editorial, este libro contiene diez relatos —de largo aliento en su mayoría— escritos por una de las voces más destacadas de la narrativa estadounidense última. No es la primera vez que, Ford, reconocido ampliamente por sus novelas (El periodista deportivo y toda la saga de Frank Bascombe en lugar estelar), ha demostrado su buen oficio para la prosa corta.

Con pinceladas precisas, compone un retrato del Sur Profundo de los Estados Unidos, esa región casi separatista que la mejor literatura norteamericana ha visitado ya con frecuencia, pero el foco de nuestra atención recae, de modo particular, en sus habitantes. Estos, en los alrededores de la clase media, pasean su soledad entre hospedajes de hotel, visitas al dentista, días de carnaval, noches de auto cinema, carreteras solitarias, mudanzas o viajes al extranjero que no los desligan de su identidad originaria.

“Los personajes de estas narraciones tienen aroma de marginalidad, pero no de esa que brota de la delincuencia o la miseria, sino de aquella que acompaña a la mediocridad y la intrascendencia”. 

Los personajes de estas narraciones tienen aroma de marginalidad, pero no de esa que brota de la delincuencia o la miseria, sino de aquella que acompaña a la mediocridad y la intrascendencia. Pasan por el mundo como visitantes anónimos y entrecruzan sus vidas sin dejar una huella perdurable. La desesperanza y la desorientación son un tenue telón de fondo para sus vidas, regidas sobre todo por el azar y por las impredecibles consecuencias de cada decisión tomada, por planificada que parezca. Aunque variopintos, entre principales y secundarios, ya sean adolescentes, migrantes irlandeses, afrodescendientes, nativos americanos, homosexuales o supervivientes, no parecen contar con aquel clásico atractivo de los protagonistas literarios y aun así nos sorprenden.

“En estas historias de encuentros, reencuentros y desencuentros, aparentemente insustanciales, Ford aprovecha lo anecdótico para desentrañar las complejas ramificaciones que hasta la existencia más vana implica”. 

En estas historias de encuentros, reencuentros y desencuentros, aparentemente insustanciales, Ford aprovecha lo anecdótico para desentrañar las complejas ramificaciones que hasta la existencia más vana implica. Su destreza para los diálogos es asombrosa, incluso sin considerar la manera en que nos permite leer, entre líneas, el mundo interior de sus personajes mediante inflexiones de voz, silencios o gestos casi imperceptibles. Se suma a esto la representación del territorio sureño, en su geografía y climatología, que trastoca a estos seres y los dota del peso y volumen que da la realidad. Todos poseen auténtica textura humana: ya sea una ex pareja, que solo vivió un romance de verano hace muchos años, y se reencuentra en la circunstancia justa para tener una aventura extramarital; ya sea un viudo, quien aún no asimila su pérdida, y busca recuperar algo del ser amado retirándose a casas de alquiler, como cuando solía vivir en pareja.

Con el título de esta recopilación de piezas breves, el autor quizá  busca condolerse —en vista de que no se puede hacer más— con esa tragedia modesta y cotidiana que es toda existencia. La minuciosa sensibilidad de Ford, visible en su gran poder de observación y reflexión de las relaciones interpersonales, es como una palmada de ánimo que busca, esperanzada, contrarrestar aquel estado de duelo cíclico que debemos sobrellevar mientras duremos en este mundo, pues la vida sigue.

Lamento lo ocurrido - Ford, Richard - 978-84-339-8051-9 - Editorial Anagrama