biografía

Una tierra prometida

Este libro son varios libros. Es, claro, un recuento en primera persona de la trayectoria inicial de quien fuera el primer presidente negro de los Estados Unidos. Pero es también una cartografía política de ese país, una mirada muy racional a las fuerzas e intereses que administran su destino. Y es, por último, un tratado casi moral de las motivaciones y decisiones, muchas de ellas discutibles, de un joven elegido para convertirse en el tipo más poderoso del planeta.

Así, la Historia y la historia se reúnen en este primer volumen de memorias. Su ascenso en Washington, los vericuetos del Obamacare, sus conflictos personales con el Congreso, su defensa férrea de la política exterior gringa se mezclan con sus recuerdos familiares, la interpelación constante a sí mismo y el discurso siempre potente, emotivo, de alguien esencialmente agradecido por lo que le tocó vivir. Y entre esa ofrenda sentimental destaca nítidamente la imagen y la influencia de su esposa Michelle. Pareciera ella encarnar la razón detrás de varias de sus resoluciones personales y políticas.

En una reseña en The New York Times, la novelista Chimamanda Ngozi Adichie ya decía que “[Obama] es un gran escritor. No se trata simplemente de que este libro evite ser tedioso (…) casi siempre es placentero leer, frase por frase, la prosa magnífica sobre los lugares y el detalle vívido”. Y es cierto. El expresidente ha dejado las ínfulas y el tono blandengue que pueblan las memorias de políticos para hacer una cosa más generosa para el lector: mostrar las varias contradicciones y la humanidad de un hombre extraordinario, pero tan real y cercano como cualquier gran personaje ficticio.