Fuente: El Día
literatura, literatura contemporánea, literatura hispanomericana

Los mantras modernos

Rappo ha desaparecido, transfiriéndose de forma voluntaria hacia el futuro. Masita, su hermano mayor, empieza a buscarlo a través de una odisea mental y física en la que se verá obligado a viajar hacia un futuro (¿un infierno?) del que saldrá transfigurado para siempre.  Este es el argumento de Los mantras modernos de Martín Felipe Castagnet, novela que aprovecha en su corpus narrativo los arquetipos establecidos de la ciencia ficción, combinándolos a su vez con elementos adquiridos de la mitología más alucinada de internet y los videojuegos.

“Aunque la trama mantiene un arrastre lento, su estructura fragmentaria contrapesa una posible inhibición del lector frente al aparato narrativo”. 

Aunque la trama mantiene un arrastre lento, su estructura fragmentaria, casi de post, contrapesa una posible inhibición del lector frente al aparato narrativo. Además, la cohesión de distintos puntos de vista hace que la voz omnisciente mude de unos cuerpos a otros, creando incluso pequeñas aberturas para el cambio de registro lingüístico.       

Uno de sus mejores atractivos es, quizá, la presencia omnímoda del «bindi», dispositivo que se implanta en la frente de las personas para comunicar pensamientos, estar conectados todo el día en los buscadores y, lo más terrorífico de todo, para predecir el futuro. Este aparato parece una referencia inmediata del escáner psicosomático que Hikaru Miyoshi incluye en el universo de su manga Psycho-Pass, en donde a través del dispositivo se puede medir el estado mental, la personalidad y las probabilidades homicidas del ser humano.      

“El otro gran acierto del libro es el delineamiento psicológico de Ababa, sin ninguna duda el personaje más logrado de todos”. 

El otro gran acierto del libro es el delineamiento psicológico de Ababa, sin ninguna duda el personaje más logrado de todos. A diferencia del resto de protagonistas, Ababa es presentado a través de acciones o incoherencias mentales que crean en él una veladura mucho más humana y creíble a la hora de su participación. El autor permite que nos acerquemos a las honduras de una mente confusa, en donde por momentos es la misma locura la que parece hablarnos desde una intimidante y proverbial segunda persona.     Por último, podría decirse que el centro del estatuto escritural en Los mantras modernos es la abdicación de las generaciones nacidas en la era de internet hacia todo contacto real con lo humano. Es decir, la desaparición en esta novela vendría a convertirse en la alegoría del vacío emocional de nuestra época.

Los mantras modernos – Editorial Pesopluma