KimoKawaii-(Fangacio)
Reseñas

KimoKawaii

Enrique Planas (Lima, 1970) ■ Random House (2015) ■ 212 páginas ■ 59 soles


Novela. Sumergido en la herrumbre cotidiana del diario en que trabaja, un periodista cultural (tentación autobiográfica) vive sus días retratando los afanes ajenos de artistas de renombre. Ha perdido el brillo e intensidad de sus mejores días, donde el fulgor del arte irradiaba sobre su espíritu y lo definía. Sin brújula visible, en medio de un reportaje que podría causarle serios problemas, llega a su vida de pronto Michiko, una joven de peculiar aspecto, que parece salida de una revista de manga y anime japonés, y que sumerge al periodista cultural en una vorágine de experimentación, deseo y perversión. El punto culminante de este frenesí se torna objeto tangible: el periodista cultural y Michiko –junto a otros personajes alucinados– fundan juntos ¡Kawaii!, una revista improbable, donde la joven mangaka plasmará sus dibujos, delirios y anhelos. La obstinación por llevar a cabo dicha revista hará que broten entre sus miembros aspectos oscuros de sus personalidades. La principal víctima de este desvarío será el periodista cultural, héroe ilegítimo de su propia incapacidad de enfrentarse al mundo, y cuya voluntad queda fulminada por la pasión de su extraña compañera.

En KimoKawaii, la nueva e inquietante novela de Enrique Planas, una realidad alterna se va construyendo. Sus personajes no viven al margen de lo cotidiano, sino que exploran sus límites y preocupaciones desde una orilla distinta. Esta divergencia se convierte en principal acierto del libro: los referentes de la cultura pop, el manga, los animes, así como las descripciones de los programas y héroes (y monstruos) de una cultura distante (Ultrasiete, por ejemplo) recrean un diálogo particular con el universo novelesco: nos demuestran que la lectura del mundo no implica –ni exige– una codificación realista. Así, el pacto de lectura es otro. Ceder ante esta exigencia nos permite el disfrute de sus páginas y la comprensión de su real demanda: el de la búsqueda personal por medio de la creación. La obsesión por el arte deforma la «realidad» del periodista cultural y Michiko es el catalizador de ese trastocamiento, así como de su inevitable tragedia. KimoKawaii, cuyo significado alude a aquello siniestro, repulsivo y a la vez tentador, no es solo la mejor novela de Planas, sino que en su saludable riesgo reconfigura y expande el panorama literario para poblarlo de una verdad propia, refrescante y personal. Por Johann Page


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