Poesía

Tres poemas

Por Enrique Winter


Soltar la cuerda
Nunca aprendimos a saltar la cuerda.
Mis padres la olvidaron
en el bazar de Presidente Errázuriz
dos nueve cero uno.Al techo del lugar sigue amarrada,
balanceando a mi abuelo.

 

Arquitectura

Esto
la caja de zapatos donde vivo
la caja de zapatos donde vive mi padre.
Dos zapatos izquierdos.

–Cuando chica quería ser artista, veterinaria o astronauta.
–Yo arquitecto (me mira y no me cree).
Mi papá me llevó a la construcción algunos sábados. A mí me
encantaba. Una vez le pregunté en qué consistía su trabajo.
Me dijo que el arquitecto (primera vez que oía esa palabra y
me sonó importante de inmediato, como archiduque)
imaginaba el edificio y que la pega de él consistía en que
simplemente no se cayera. Un trabajo que sólo imaginaba
lugares me pareció extraordinario. No así la opaca labor del
padre. Los lugares imaginados se le comunicaban con dibujos.
Y a eso dediqué mi infancia, a dibujarle rascacielos y chozas.

La pega de mi papá consiste en que no se caigan.

 

Escultura

Esto
como una reproducción a escala
del hielo
que remite al dibujo oficial de un copo de nieve.

La simetría de unas líneas que no están en la nieve:
que sean clavos grandes. Que entre ellos haya plumas blancas.

Que al hacerse más grandes
den cuenta de lo que significa hacerse grande: f r a g i l i d a d .

Lo que hace a las líneas entrecruzadas decir –nieve.

Cuántas líneas sobre un papel se necesitan para verla,
alguien se pregunta al mirar que nieva tras la ventana.
Luego pasa la vista sobre el dibujo en dirección al que hizo antes
de un animal.

¿Qué ve la niña de un año en el trazo,
que dice –miau– cuando lo apunta?
¿Cuándo comienza
a ser un gato ese dibujo?

Deja las dos dimensiones del dibujo y vuelve a las tres
dimensiones de la tarde,
de la reproducción a escala del hielo.

Una escultura.
Una escultura hacía perpetuo lo fugaz.
Pero si a una escultura le crece algo en la mejilla
pasto por ejemplo, hace fugaz lo perpetuo del hierro.

Hacer fugaz lo perpetuo, un bien de consumo
que antes duraba para siempre:
radio, mesa, casa. El sobreconsumo afecta la escultura.

Lo perpetuo
y su defensa
contra el consumo y sus dueños.

La perpetuidad es revolucionaria.
La perpetuidad es f r á g i l .

Como el hielo
cuando es representado en la escultura.


Enrique Winter (Santiago de Chile, 1982). En poesía, es autor de Atar las naves, Rascacielos, Guía de despacho y numerosas antologías extranjeras, además de traductor de Philip Larkin y Charles Bernstein. Escribe novelas en Valparaíso..