Infiernos_(Fangacio)
Reseñas

Infiernos mínimos

Jorge Valenzuela (Lima, 1962) ■ Campo Letrado (2014) ■ 90 páginas ■ 20 soles


Relatos. Los cuentos de Infiernos mínimos pueden leerse como breves alegorías que bosquejan una elusiva narrativa del mal. En el asedio de las relaciones humanas, el mal que opera en este libro es elíptico, se oculta más allá de la representación misma y es, a la vez, una sugerencia que desborda el texto y una presencia que determina el espacio comunitario donde se materializa. El mal es una fuerza que interviene invisiblemente al margen de la mirada pública. Estas historias intentan hacerla inteligible. O mejor dicho, intentan revelar sus síntomas. Por eso el lector a menudo será abandonado a un borde narrativo, especie de abismo ambivalente –que revela y calla–, ante la trayectoria de lo narrado. Esto le da a algunos de los relatos naturaleza de estampas más que de cuentos; pero la mayoría desarrolla una trama dosificada, de estructura muy clásica, acorde al lenguaje analítico, concreto y funcional que caracteriza la escritura de Valenzuela.

El análisis de las relaciones humanas a través del tejido de lo social, sin mayores distracciones formales, revela dislocaciones y sugiere sus crisis; por eso atraviesa a todas una interrogante moral que le da al realismo metódico de las historias un carácter naturalista. Este último aspecto se lo confiere no solo el tono documental, objetivo, con que se narran las anécdotas, sino también su intencionalidad crítica. Los relatos de Infiernos mínimos son sobre todo estudios acerca de los múltiples peligros que acechan a los sujetos modernos, en particular aquellos que asaltan la afectividad de los vínculos domésticos (los celos, la adicción, la depresión, la soledad). Por lo general, Valenzuela tiende a privilegiar el uso de la primera persona; lo justifica el examen introspectivo de las situaciones que narra. Cómodo en esta perspectiva, no teme que su análisis de la realidad se contamine de otras texturas, más bien librescas o metaliterarias, confiado, como parece, en la solvencia de su verosimilitud documentalista. Aunque la mayoría de estos intrigantes relatos de desapegos y afectos nebulosos pertenecen al ámbito del recuerdo y la evocación nostálgica, se proyectan invariablemente a una interioridad de lo social y nos conceden tanto su radiografía como su diagnóstico. Por Carlos Yushimito


Recomendados:
Con ojos del siglo XX (Santiago Pedraglio)
Polimatía (Marco Aurelio Denegri)

¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.