El gran Pacha-Kutik de la poesía

Durante el 2013, Gonzalo Geraldo, poeta e investigador chileno, entrevistó a tres puntales del grupo Kloaka: Roger Santiváñez, José Antonio Mazzotti y Domingo de Ramos. De esos encuentros se extraen los siguientes testimonios, acompañados, además, de poemas inéditos que recogen el agitado espíritu de este ya legendario movimiento.

Por Gonzalo Geraldo


 

Roger Santiváñez:

«He llegado a la conclusión de que no hay solución política para la vida»

Los ruidos de la revuelta traen a la memoria de Santiváñez el encuentro del espíritu Kloaka. Lumpen, canciones de rock, poesía impura. Un viaje donde las antípodas confluyen: la cuenca del río Piura y las orillas del río Cooper, Miraflores y el Barrio Latino, la pistola al cinto de César Vallejo y la Guía de la Kultura de Pound. Los rudos golpes de este luminoso diálogo tomaron forma de poesía.


Chicha, Komunismo, Muerte
«En Kloaka estábamos muy influenciados por la Revolución de Mayo del 68. Ese modo de pensar la revolución fue central. Así como ellos, nosotros pensábamos que había que formar «comités de sueños» para realizar la revolución a nivel interior. En cierto modo, nosotros renunciábamos a la práctica social revolucionaria y estábamos a favor de una praxis íntima, personal, como la formación de una pequeña vanguardia liberada que incidiera en la sociedad. Estábamos muy preocupados por lo que pasaba en el país, en la sociedad peruana. De ahí viene el nombre del movimiento, pensábamos que la sociedad peruana era una cloaca, un estado de podredumbre, de putrefacción. Habíamos experimentado lo que algunos llamaron Estado de Bienestar durante el gobierno del general Velasco (1968-1975), un reformista de alguna manera similar al gobierno de Salvador Allende. El golpe de Morales Bermúdez se trae abajo la revolución de Velasco, un golpe fascistoide, un gorila que desmontó todas las reformas. Y la clase obrera por primera vez paró en una huelga, el 19 de julio de 1977. Entonces, el gobierno de Morales Bermúdez se vio obligado a convocar elecciones para una Asamblea Constituyente (1978) y elecciones generales (1980). Ese año los comicios los ganó un político tradicional de derecha, Belaunde Terry, por el desarme de las fuerzas políticas de izquierda. Vino horriblemente la crisis, la miseria y, además, Sendero Luminoso comenzó sus acciones. Entonces, la sociedad era una cloaca porque la famosa democracia no resolvía los problemas de las masas y, además, tuve una gran decepción de la izquierda, al no lograr ponerse de acuerdo con la unidad. Ese fue uno de los motivos de Kloaka como acción individualista y acción negativa contra todo: contra Dios, contra la patria, contra la familia. Una anarquía radical».


¿Qué es la realidad?
«La poesía y el arte verdadero son siempre subversivos, siempre promueven un estado de liberación instantánea, sacan al individuo de la alienación colectiva diaria. Esa es la tarea actualmente de los escritores y de los artistas: mantener el estado subversivo de la poesía y el arte aunque no se ubique en un período revolucionario. A partir de allí se puede generar conciencia. Y para generar conciencia debe producirse arte de calidad, de alto nivel, una técnica que debe ser la primerísima preocupación del artista, del poeta».


Los vagabundos del Dharma
«Mi generación fue la última que creyó en la utopía, fue la última que creyó en la revolución y en la liberación personal. Nosotros pensábamos que, al mismo tiempo que una revolución política, debía haber una revolución personal que implicara una especie de limpieza interior a través de la poesía, de la escritura, de la creación. La liberación del ser humano está en relación directa al estado o al grado de liberación interior que da la poesía. Siempre he luchado por permanecer en un estado de poesía, en una especie de condición poética. Estar en poesía todo el tiempo».


1
Estoy bajo los cantos innúmeros
Distintos sones & modulaciones
Gorjeos silbidos parpadeos sonoros

Emisiones en chapoteo clicks
Melodías finas vibraciones lejanas
Susurros chispeados toques de quena

Pitos intermitentes chupidos
Armónicas marejadas de ritmo
Ti-ti-ti rish rish zis zis trui

Chui chui fri fri fri fri fri
Chuio chuio chui ple ple
Rrtxy rrtxy ple ple ti ti ti

Tiastia tiastia tea tea gereck
Planeo rasante sobre la yerba
Cortejeo enamorado de cardinals

Trobar Clus



2
Cuando abro las persianas cada
Mañana veo entre las oscuras ramas
El sol anaranjado emergiendo

& al caminar con Butter por el parque
Un cardinal de pecho naranja con
Una ramita prendida entre la boca

Me espera sobre el césped para
Saltar sobre un arbusto & luego
A la copa frondosa de dos árboles

Contiguos mientras miro la paz
Del río inmóvil hoy día ilusión
De quietud aguas estancadas

Pero el sol siempre arriba un
Verso de Berryman anoche leído
Antes de meterme al sobre &

Entregarme a la muda imagen

De la muerte



3
Los pájaros cantan en este vergel
El río suavísimo se desliza & frente
A mí el árbol solitario ha reverdecido

Sus ramas frescas brillan con su más
Claro verdor en el viento casi im
Perceptible recogí la primera ama

Rilla flor & la he guardado en mi
Cuaderno desta primavera dulcísima
La infinidad de trinos & silbidos

Aquí en el borde de la belleza natural
Por ratos silente desde la planicie
En la que saltan cardinals picoteando

Briznas yo contemplo la fila de los árboles

Revividos con tan distintos tonos
De verde delicia del matiz

Remate del poema



4
Sobre el campo verde yo camino
La orilla ganó en vegetación hoy día
El árbol inclinado se llenó de azul

Cada vez la grama está más alta
Arborescen los arbustos el vuelo del
Cardinal rasante hacia su pareja

& el sol de arriba no penetra esta
Niña selva undosa puedo oír al
Viento conversando con las copas

Prosigo en romería mas no sé de qué
Habla el río con la fina arena de
Su fuente aunque brille transparente

& en la explanada once again two cardinals
Se arpegian sollozando por la leve
Espesura oscuro verdor de los bordes

Donde intento mi canción


de Cuaderno de primavera (inédito)


José Antonio Mazzotti

«Es triste decirlo, pero la academia es quizá el último espacio de libertad»

¿Qué es vivir el Perú? Esta es la pregunta que ocupa las investigaciones y experimentaciones de Mazzotti. Sus notas violentas y lúcidas posibilitan el sueño de la heterogeneidad, una utopía que entraña la poesía y cultura peruanas. De la masacre de Cajamarca a la de Uchuraccay, de los coros mestizos del Inca Garcilaso al discurso esquizoide de Domingo de Ramos, evocamos los flujos de este inacabable encuentro.

Situación Kloaka del país y de la poesía
«En el contexto de la producción poética de Kloaka, es cada vez más evidente en los años 60 y 70 (especialmente con los trabajos de Cornejo Polar y otros críticos y teóricos) que existen varias poesías peruanas, varios sistemas literarios y que, sobre todo, el sistema más grande y de mayor trayectoria histórica es el de las lenguas indígenas. Entonces, cuando Kloaka aparece en 1982, en un contexto de guerra, de absoluto desengaño y desazón, está conformado por poetas hispanohablantes de clase media que van a la universidad. Eso marca una clarísima distinción dentro de los sistemas literarios porque Kloaka, lo quiera o no, pertenece al circuito culto de escritura española. Saben que para llegar realmente a tener una trinchera de resistencia ideológica contra el capitalismo salvaje, se necesita una formación profesional y manejar el poder simbólico a través del lenguaje. Y es que la guerra la ganaron los partidarios de un sistema que, precisamente, mantiene las diferencias de clase y de discriminación étnica y racial que todavía existen en el Perú. Kloaka es un fenómeno peculiar dentro de la institucionalidad literaria peruana. Tenía una postura sumamente crítica de la institucionalidad literaria y, por lo tanto, del sistema económico y cultural del país: una suma de espontaneidades e improvisaciones como los planes culturales del gobierno, la existencia efímera de editoriales y suplementos culturales en los periódicos de la época. ¿Cómo no reaccionar contra eso? Ese es uno de los incentivos del grito anarquista, del grito antisistema de Kloaka: el no haber sido recogidos por el aparato cultural. Entonces era lógico que Kloaka renegara de la institución literaria, del Ministerio de Educación, de los suplementos culturales, de los programas universitarios, del canon, de los símbolos nacionales».

La consumación de las vanguardias
«Kloaka tuvo un entusiasmo por la revolución en todo momento, en la medida en que la revolución podía representar un cambio en el sistema sórdido de las relaciones humanas en el Perú. Como grupo, no se afilió a nada porque habría traicionado sus propios principios. La única filiación que aceptaban era la bohemia amistosa que producía manifiestos, happenings, eventos. Ellos hablan de eso en los manifiestos: de la liberación del hombre, una liberación total, que incluía la liberación de los esquemas políticos tradicionales de los partidos. Ya no les interesaba tanto cambiar la realidad, sino cambiar la realidad en el discurso, conscientes como escritores y poetas de su papel definitivamente limitado. Hay una relativa contradicción entre este saludo a la revolución socialista y este espíritu antiinstitucional que, a la larga, constituye otra forma bastante peculiar de institucionalidad».

Crónica de Buen Gobierno
«Todavía preexiste el ideal criollo de dominación. Perú sigue siendo un país que tiende a la educación monolingüe, un país que básicamente plantea una unimismación de las subjetividades, pese a que hay una ley de consulta previa e interna, y un supuesto respeto a la pluralidad cultural. La persona que no aprende castellano en este país está destinada al fracaso económico. Da la impresión de que el Estado está inventando un país y quiere poner a ese país en práctica».



2
Amazonas

Padre poderoso que te esfumas en el horizonte
Santificado sea tu fondo franela donde las conchas
Se funden con las ramas cimbreantes y las ramas
Un sueño milenario aletean en el desvientre de luz
El sabor de la sábila y el oro esperma del paiche
La iguana marrana el cóndor delfín la anguila mona
Y el loto de alfombras que dibuja el chullachaqui
Cubres lagos desde tu loma lechosa desde tus
Sabanas sabrosas de savia soberbia de subidas
Y bajadas restallando en el alcázar de tu sombra
Padre sembrado de arena derretida flotando sideral
Enfermo repentino incrustado de termómetros
Tus ninfas pústulas de arsón y fungen pécora
Tus algas ostentan las puntas quebradas tus pirañas
Se muerden entre ellas danzando en la niebla sidérea
Padre que estás en las ovas con la audacia de quien
Invade la planicie mamífera con océanos barrosos
Acidándose de úrea y de sueños de lavandería
De blancuras por venir que no olfatean su caña de mayo
Y miras con misericordia lo que hemos hecho de ti
Un seguro sin techo un dios inmortal y solamente eres
El animal bóveda de los espíritus de todas las matas
Y todas las copaibas y las nectandras y los zancudos
Que beben de tu cuello carnoso el hidrógeno sangre
La taruca tapiresca el tortugo perezoso la boa lagartija
Y el tahuarí amarillo que los amaranta y charapea
Padre Yacuruna estarás con tu lagarto negro por los
Abismos de las cochas plateadas en la luna de tu madre
Corteza de tornillo cocinando la poción santificada que
Llevará tu grito ayaymama raspante por las quebradas
Sentado como el simpira auscultarás los movimientos
De los intrusos antorchas que suturan tus poros estarás
Atento a la hoja inerte alada de los rombos cristalinos de
La caoba inmaculada y la cumala imberbe y la manchinga
Acurrucada en el pino chuncho y el cachimbo con sangre
De grado investirás de honor como pantera esos cráneos
Removerás con tus garras la hojarasca acecharás
Esos monos desnudos extraviados de su sendero
Y esos monos vestidos que traerán la fiebre ceniza
Padre Sachamama te desgajas y abandonas tu piel
Que bordan las enanas cabezonas definitivamente
Ordenadas herederas del universo en ellas te deslizas
Silencioso por las hojas del cedro y te recoges
En el vientre de una roca raída al acecho escondiendo
Tus sables insaciables paladines de tu vientre infinito
Padre Yanapuma brujo perverso entre los más malignos
Tu silueta de pantera noche se confunde con los gallinazos
Para comer carne humana a cualquier costa la más dulce
De todas las delicias que la selva ofrece porque su aroma
De animal limpio es más agradable a las entrañas rojizas
Que asoman por tus ojos amarillos por tu amargura de dios
Momentáneo de dios todopoderoso lo que un rayo azota
Padre Sapinguari perezoso gigante deambulas a veces
Tumbando los arbustos más altos desgarrando pieles
Cubiertas de esmeraldas bailas bajo las tormentas
Cazando cocodrilos en las bolainas y en las orquídeas
Saltando con los colibríes y los urcututos
Trompeando con los trepatroncos y las guacamayas
Tu monte de gigante es temido andante de los maqui
Sapas colas de mano arácnidos con tetas y cara
De gárgola asustada de los ocelotes gruñidos y lentos
De los relámpagos que paren tu sombra abiertos
De piernas ante tu portento de portaestandarte
Padre Chicua que revelas las infidelidades felices
Las de los animales que sólo caen ante la gravedad
Del amor sin condiciones ni futuro sólo presente
Puro insondable como tu bolsa de boa traga aldabas
En tus serenas curvas se solaza el universo erige
Su bastón de mando para besarte en cada abismo
En cada noche bajo los troncos guarecidos y la lluvia
Lamiendo con furia su entrada al Paraíso rezando
Ave María Bendita Tú eres entre todos los placeres
Dispénsanos de rodillas te lo pedimos humildes
En tu leche palpitante y mullida nos fundimos en
El primer encuentro en el mar de la célula con cola
Y el recinto sagrado de la esencia de la Eternidad
Padre Yurupary que cruzas el caudal silente
Subiste al cielo en misión oficial y así te pagaron
Tomando la batuta los que antes te temían
Decidieron ordenar la casa hacerse cargo de todo
Y tus hijos olvidados como los sajinos deambulan
Por las cortezas de las moenas y los motelos rumiando
Las estrellas reclamando tu regreso / el Sakro Cosmos
Restablecido por los siglos de los siglos loado tu Nombre
Padre Tanrilla frágil garza de patitas de flauta de amor
Tu música levanta obeliscos humedece las nubes plácidas
Que encuentran en su ritmo de posishon el goce eterno
Por el que vive y muere y se desdice en gemidos el coro
Que canta cada noche:

«Ayaymama, Huischuhuarca: Nuestra madre ha muerto
Y nos abandonaron».



10
En-agua / una isla en el pacífico

Se hunde hacia el fondo del tornado por kilómetros
Con su pollera colorá con sus caudales de cables
Uros falsos porque nada sostienen ni los cantos
Del cauquén huallata de los chirihues de lomo
Brillante de las orejas violetas de vientre azul
Pavorreal de nylon negro que alborotan los delfines
Ataca grendelesco las salinas disueltas que aran
Miríadas de plancton polifemo acariciando
A los gigantes flotantes de cresta cristalina
Rompe con las corrientes con figura de manatí
Curvado en el vientre y bipartito por los chorros
De lenguas saladas que reptan su jungla jugosa
En esa quebrada en la que insiste el vicio con su
Cuerno la caverna babosa deslizando sus murenas
Hasta rasgar en la pared curvada su graffiti sanguíneo
Bola de la abundancia reverbera abriendo sus vías
Como arterias ardientes de botellas seccionadas
Antes de conocerla era la infancia tardía sus eternos
Crepúsculos de fuego y palo pescadesco sus estrellas
Cosiendo las espumas con su tela de araña de cristal
Se abrían los jardines como jaulas prolongadas por
Las que entraba el aire matutino como aromas de
Testosterona de raíces milenarias de consumo secreto
Era la primavera de los calzones rubios de los eucaliptos
La calavera rediviva de tejidos húmedos sus huesos
Envueltos de carne en/carnada a la disposición de los
Colmillos de la selva que anochece en el descenso
El corazón del tumor colorido habita en ese círculo final
Su rabia de siglos mal usados para gozo de los presentes
Su diminuta dimensión divina de dedos dadivosos
Flores pronas de aromas incorruptibles al compás
De las mareas lunáticas de ligas cortadas y de sombras
Comelonas de esos sueños que ellas mismas encierran

de Apu Kalypso/Palabras de la bruma (inédito)


Domingo de Ramos:

«Perú siempre será un país escindido, un país roto interiormente»

Agitador y ariete del movimiento contracultural del Perú de los ochenta y noventa, alega que los únicos sobrevivientes de los efectos de la violencia interna ha sido el sueño y el arte, únicas formas de liberar al hombre de su mísera cotidianeidad.

Kloaka, conciencia vigilante
«Un país como el nuestro, latinoamericano, tiene todas las caras de un país que no ha encontrado una forma de identidad, y que ha sido dislocado, fracturado y roto desde la época de la conquista española. Esta identidad se ha cimentado y se ha jerarquizado desde la época colonial, época que siguió y sigue hasta ahora los delineamientos de un país que los criollos han jefaturado. Perú siempre será un país escindido, un país roto interiormente. Entonces, obviamente, en un ambiente cultural este individuo se da cuenta de esta perspectiva histórica, de su devenir. Y puede cuestionar, puede oponerse a estos designios nefastos que se tiene de las colonizaciones. Asume un nivel crítico, la lucha armada o la forma más subterránea posible. Hay diversas formas en que se hace la guerrilla interna, cómo luchar contra un discurso hegemónico. En el caso de Kloaka, un movimiento subterráneo que manifestó en su momento un inicio del deterioro generalizado del país y el inicio coincidentemente histórico de la aparición de Sendero Luminoso, que marcó y definió una época. Fue un punto de quiebre, una nueva forma de entender y pensar la política peruana. Después del desastre de la guerra con Chile, no hubo otro peor que una guerra interna como la que tuvo el Estado peruano con Sendero Luminoso, y que arrastró a todos los intelectuales a la censura o autocensura, al exilio o a la muerte. Kloaka se sitúa en un discurso diferente a esos dos discursos hegemónicos (del Estado y de Sendero Luminoso). Kloaka quiso ser ese discurso que decía tanto a la izquierda como a la derecha que así no se hace un país, ni se alienta una esperanza. Una especie de discurso hippie en medio de dos guerras, por lo cual Kloaka desapareció como movimiento y organicidad de la vanguardia artística del Perú. Fuimos avasallados por el discurso hegemónico del Estado que satanizó todo lo que no fuera parte de su discurso oficial, llamando terroristas a todo el mundo, a todo quien se oponía. Y nosotros luchamos desde las formas más subyacentes para poder cuestionar los lineamientos generales de una política represiva e inhumana como la del Estado peruano».

Destruir para construir, construir para destruir
«Kloaka fue una búsqueda, la creación de una tercera corriente que derivó hacia el anarquismo, ya que tanto la izquierda como la derecha nos rechazaban. No teníamos un asidero, no teníamos referentes, no teníamos respaldo político o intelectual. Nos dejaron en la puta calle. Y asumimos el anarquismo como una bandera para inmolarnos y, con esa misma bandera, cambiar las cosas que estaban pasando. Kloaka no fue sino creación heroica, como decía José Carlos Mariátegui. En cierta forma, se reivindicaba un espíritu dadaísta que implicaba la cultura, la escritura y la poesía».

La contradicción es la poesía
«Mi poesía es fraccionada, mi poesía podría llamarse esquizofrénica porque es un lenguaje desocultado, un lenguaje que no tiene un discurso normativo, ni obedece a un discurso formal. Desmonto la cultura oficial en el lenguaje dado, en un canon determinado, y hago lo que quiero con eso. La poesía esquizofrénica es un todo fraccionado que tan solo tiene coherencia interna; no es una matemática pura, es otra forma de entender, que se corresponde con un espíritu fraccionado. La estética de la fragmentación, la estética del esquizofrénico hace estallar a todo el aparato y la retórica de la cultura oficial».

El perro hambriento solo tiene fe en la carne
No fue hoy Lo vi ayer Vacas caminando entre lágrimas
De hambrientos Yo mismo en esa procesión
Que me agobiaba la espalda con un sol rígido abriéndose desde lo alto
Que me hacía pensar en esos campos de arroz que eran
Las grandes avenidas de esta ciudad que desconozco
Llenos de metales vidrios placas conmemorativas de gordos y vistosos guerreros Erigido allí para sombrear a este cuerpo que descuelga sus harapos silenciosos polvorientos detrás de los parques
como un trompetista negro cantando Only You
Y con fe ungido de sabores necios balbuceé Miren ¿me creen un can de azúcar?
Como ser agradable y llenar mis narices y oídos con ungüentos
De dulce olor contra la peste contra el hambre de verte o no verte
De verter estas miasmas con imágenes de fastuosos elefantes
caparazonados como en un circo inundado de fieras hambrientas
que como yo salgo por un pedazo de ilusión? Oh FAO tú no existes
Tuve que irme de estas aglomeradas vianderas de los aullidos de los perros de piedra
No he vuelto más a esa avenida gris que se encurva ante mí
Retratos de Bengala de Londres o Irlanda Oh Peste ratona La trinidad bíblica
Oh forma etíope Actitud magra Naomi me busca en el país de los Moabitas
Para un recital sagrado Holocausto de bueyes y becerros pero
Recibí tan solo raciones de aire Palabras orquestadas
Rapsodias pulcras de este violinista desquiciado
Que infla la tarde con sus acordes crispados
Que me arrancan y arañan las paredes del estómago
Cuando miro las bellas luces del McDonald’s que me
marean como una mala caligrafía elevando la fiebre negra
En el herboso amanecer donde nadie ha desayunado
Salvo unos tigres que huyeron del vergel llenos de tomates rojos
Pero tú que estás al oeste de mi nariz
Distraes tus manos sobre una lonja con salsa
Y con un cuchillo enorme tajas rebanadas de hiel
El almuerzo desnudo junto a mi escritorio desierto
Frente a una tienda de comida rápida Delgadas y tibias
La luz cae entera como un ataúd ¿Duermo en verdad duermo?
El sueño del pongo o El sueño de esta mujer punzante como un deseo
Y adorada por mi rústica y salvaje imaginación Atenaceada por invisible mano
Humo de hambre de sexo de putas piedras en el intestino Sed de mí
¿En qué dirección habré de volar esta cólera infinita y desesperación interminable? Tengo el hambre del otro Yo mismo soy el hambre Oh Gula Gulita Of love of my Loves
Dadme de beber y de comer… Decían los libros que alguna vez intenté leer
Utópica petición del hígado Pantagruélica obsesión bulimia y asco
Estamos aquí sitiados y varados en estas ínsulas sin huelgas ni shock una balacera como oración Penitencia Marchas y contramarchas la marea ralea el pavimento Se oyen los cascos de caballos a lo lejos No es el hambre que rebuzna que relincha que zapatea ni se encabrita Es el hambre que vuelve una y otra vez que se va empequeñeciendo por las callejuelas templando los tenedores a los pescadores que se hielan en las paredes y éste saco mío y esta lengua mía seca con que te nombro glándula herbívora buscona bocona deja ya de tragar mis paisajes Esto que se ensancha y se contrae como el vientre de una ballena Deja mi orgullo y mi hambre mis rigores subterráneos
Los perros saltan como este corazón intonso que persiguen y no encuentran los enterrados huesos con que se hicieron estas bicicletas que han remontado el cielo azul
La estación umbría o la hambruna o la peste No hay más páginas ni costillas
El libro del Génesis siete años de vacas flacas Wikileaks dixit
Solo les entrego estos ojos para sus ojos
Que solo ven trailers de películas pasadas candentes comilonas ágapes de Pringles doradas
Oh amo tu patata verde con pelusillas moradas los catéteres con ayahuasca
La coca con cal el berro oxidado del plato el tocino crudo y otras exquisiteces
Que ya no trato de comprender puesto que ya no tengo nada ni nada hay a mi paso Oh cómo me dextrosa el corazón verte así tan leal como un legionario entre tanta gente dura y miserable
¿La muerte tiene la forma de un hombre como un asesino de Estado? Abandono mi fatiga Las pompas las volutas socavando mi silueta en deshabitado sueño
Mi esvástica muda los grandes caminos No hay belleza en lo que se busca Dímelo tú
Tú que escuchas la extraña historia que te conté aleja a ese vulgo siniestro y descontrolado que todo lo acapara mi nueva verdad mi creciente belleza el cielo del infierno el infierno del cielo
Esta sarta de puñaladas que doy psicopático moribundo anclado como un pasado Campesino neolítico errabundo y místico Hoy cazando animales extintos hombres de letras De gordas billeteras en invierno o verano indistintamente nunca se llena de nada No tengo armas para animales fabulosos ni apellidos rimbombantes cuando digo
El perro hambriento solo tiene fe en la carne Solo ve cavidad en mis palabras
Y en mi entrega a la vida reiteradamente franciscana ñato corajudo y de paso
Nadie sobrevive dos veces en el mismo carril a la misma hora y en el mismo lugar Ni la cabra doncella ni el venado enjuto ni mis poemas mal cocidos
El perro hambriento solo tiene fe en la carne en su cama y en su pezuña
¿Vuelan los chanchos? Oh mi Señor guarde las tentaciones Dimita Estáis Obeso Hay un monstruo de hermosos ojos verdes que se burla de la carne con que te alimentas ¿Los chanchos vuelan?
Obeso Obeso Infernum del Mercado Oh el obeso es un monje estremeciéndose frente a un Cristo obeso la ciudad los puentes la luna obesa lenta nublando las esquinas Entonces sé mi obesidad chaplinesca comiendo suelas en La quimera del oro La rueda del hambriento que asoló París en 1930 ¿Otra vez los chanchos vuelan? los Ovnis obesos Un Boeing 730 obeso pasa rasante por entre las púas Los culos obesos de Rubens el mismo Orson Welles o el pícnico Alfred dirigiendo La soga obesamente sentado como un marrano Un niño obeso rueda amablemente sobre el río flota entre la floresta de coles y verduras amarillas Eructa familiarmente mi nombre Lo imprime sobre la mesa desnuda Se aplasta en la banca y vuelan los clavos Y yo allí estoy mirando todos los tintes de los banquetes EL RUIDOSO CENTRO DE UNA CIUDAD ajena Hambre y sed virtudes de las pobres mentes que se pierden en edificios de vaporosas telas bajo una rubia lluvia que cae al atardecer cuando al atardecer salen los policías como de una profunda selva salen monstruosos tripulantes que se expanden como ratas se escabullen bajo las mesas trotan golpeando ollas y sartenes vacías donde saltan organilleros harapientos y violentos que azuzan a comensales oscuros y pesumbrosos Hambre y sed vociferan Los de afuera los sin techo los pasteleros más duros que un pollo congelado invaden las veredas las cocinas los restaurantes y los cinemas Época de Roma y centuriones voraces de codicia y deseo Épocas de revoluciones y revueltas de incendios y langostas plagas sin harina y sin carne cuando solo era espada e inanición Canibalismo puro canibalismo Sitio de Samaria siglo IX Ben Hadad Rey de Siria Yo te condeno a la cólera así como a tus profetas Los cánticos estomacales El buda flaco y atribulado por la cosecha de arroz por el licor de arroz por el papel de arroz lustros atrás dijo «El que obtiene bienes tiene poco. El que disemina tiene mucho» Oh y aquella vez caminando a tu lado estabas fibrosa inflamada neonata creciendo como un Alien en mi cabeza devorando mis mórulas parvas y cochambrosas Estabas absurdamente bella como esta noche reptante y afilada y te grité y al voltear Olías a pan a yerbas saturadas y confitada Maná de Dios dije El costado de Dios respondieron Cannabis cannabis en La noche de los muertos vivientes Salimos del cine aturdidos de todo aquello que me masturbaba que me quemaba esa imagen lapidada que se hiende en mi pecho iluminado Oh el sol cintilante breve como una brizna de arroz Aquello era un melón apenas mordido por la niebla o era la sopa lenta entrando en la garganta o eran tus carnes la salutación y la enorme y pensativa gula que me guiaba o eran tus cerezos tus aderezos tu cuerpo gratamente anidante junto a mí o era yo muerto devotamente floreciente y exquisito para peatones obtusos e idiotizados o era yo santamente soporizado ardiendo ardiendo rubicundo de peso y de desconsuelo bramante de soledad y de hambre
Oh harapienta virgen guárdeme de las enfermedades virales de los dolores lumbares de las palabras gruesas como puños en estas horas en que soy un pobre diablo transeúnte de los días puros como tu ausencia Recoge mi destierro pronto pronto que ya caigo que ya caigo despacio por el tedio
oh ya descansa cuerpo mío descansa pasajera bestia descansa
Consumatum est

(texto inédito)


Gonzalo Geraldo (Santiago de Chile, 1989). Magíster (c) en Literatura de la Universidad de Chile. Ha participado en varios talleres poéticos y ha sido publicado en diversas antologías poéticas. En el 2008, ganó el primer lugar en los Juegos Literarios Gabriela Mistral en la categoría juvenil de poesía. También ejerce la docencia.