Sindrome_Guastavino_(Fangacio)
Reseñas

El síndrome Guastavino

Carlos Trillo (Buenos Aires, 1943) y Lucas Varela (Buenos Aires, 1971) ■ Reservoir Books (2009) ■ 112 páginas ■ 50 soles


Novela gráfica.No me cabe duda. La historia del diminuto, patético y solitario Elvio Guastavino se tiene que leer de noche; si fuera de madrugada, mucho mejor, de un solo tirón y sin interrupciones. No en el baño, sino en un sofá con un trago fuerte a la mano. Porque aun cuando está narrada con imágenes y viñetas, se trata, en realidad, de una nouvelle en la que se entremezclan la política, el sexo, el miedo, el humor y hasta el amor, retorcido y virulento, pero amor al fin y al cabo.

El síndrome Guastavino es la historia de un hombre sin brillo, decía, un empleado pusilánime de una oficina cualquiera, enamorado de una muñeca de porcelana a la que ansía desesperada y sensualmente poseer. Y es, además, hijo de un militar represivo y torturador. Una historia que conmueve, desconcierta e indigna por igual, y que debe leerse no solo a través de los diálogos que impulsan y cargan con el relato, sino sobre todo en el dibujo caricaturesco y de monigotes que permite digerir una realidad perturbadora y decadente.

Publicada originalmente entre agosto de 2007 y abril de 2008 en la revista argentina Fierro, esta novela gráfica fue concebida en entregas, pero funciona mucho mejor en tomo porque no permite respirar ni tomar aire para despejar la cabeza. Tras leerla, quedé pensando en ella tantas horas que volví a sus páginas al día siguiente. Y no por identificación con el protagonista u otro de los personajes, sino por todo lo contrario: para estar seguro de que no me parezco a ninguno.

Y es que Elvio Guastavino está enfermo (y un poco loco), pero también lo están el desgraciado padre, la abandonada madre, el tiránico jefe, la vengativa visitante, la solitaria viuda, la cadavérica hija, la macabra Luisita… Todos tienen sus caretas puestas y todos componen ese conjunto de síntomas de los males que azotaron a Argentina, pero que son también comunes en el Perú y toda la región: dictadura, militarismo, abuso, autoritarismo, intolerancia, machismo, venganza. Males que se padecen a través de un centenar de páginas sin ser mencionados abiertamente. ¿Para qué, si sabemos que están allí, enfermándonos?

En esta obra impera la sordidez, pero eso no la hace sórdida, sino que invita a invocar la decencia como santo remedio. Por Adolfo Bazán


Recomendados:
En el país de los libros (Quint Buchholz)
El arte de la guerra (Kelly Roman)

¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.