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Reseñas

Fuga de materiales

Martín Kohan (Buenos Aires, 1967) Universidad Diego Portales (2013) ■ 240 páginas


Ensayo. Fuga de materialeses un mapa de intereses del escritor argentino Martín Kohan. Y por ello, una excelente vía para acercarnos al autor de Bahía Blanca (2012).

Está compuesto por treinta y cinco artículos que sorprenden por su inesperada temática y la curiosidad que despiertan. Por ejemplo el texto que abre el libro, sobre los momentos de abstracción previos a la escritura, aquel preludio de la creación en el que el escritor saborea los bordes incipientes de una ficción abstraído totalmente de la realidad.

Son ensayos como confesiones o conversaciones. Sobre ese gol de la infancia que quedó en su memoria como último bastión de esperanza («cuando me hundo en alguna desdicha y no encuentro remedio para mí, me hago un ratito y repaso ese gol»). Sobre el carácter invasivo de las sociedades contemporáneas y el celular como el representante máximo de esta sujeción a la interrupción («El arma letal de las fuerzas de la interrupción es el teléfono»). Sobre sus apreciaciones de la escritura de diarios personales («Entre el borde de Kafka y el borde Levrero se ubican todos los restantes diarios de escritor»). Sobre las migraciones de Adorno y Benjamin, pensadores medulares a quienes recurre con frecuencia. Sobre los boleros como fábulas de amor de la cultura de masas. Sobre sus escritores favoritos y los lugares comunes de la literatura (se extiende algunas páginas explicando el borgismo, aquella «ideología literaria socialmente dominante» que le fabula a Borges una vida vacía para poder tolerar tanta literatura).

Kohan habla de cafés y bares, de lectores y escritores (Libertella, Fogwill, Kakfa, Aira, Puig, Arlt, Borges, Cortázar), de políticos y revolucionarios (Trotsky, Eva Perón, Gramsci, el Che Guevara, Lenin), de la infancia y del barrio. Y ese generoso compartir de sus observaciones, de algún modo, despierta en nosotros algo similar a la curiosidad de la infancia, porque de pronto todo lo que nos rodea es señal de algo, significa algo.
Es lúcido y divertido, didáctico y entrañable. Leer a Kohan es como oírlo hablar en limpio. Porque por encima de sus reflexiones, está siempre la calidad de su escritura. Discreta, honda, audaz. Así, en el ejercicio de descifrar los rastros de la cultura de una época, Kohan los produce. Por Paloma Reaño.


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