Muchas siete palabras

Lo que nos dejó nuestro concurso de microrrelatos


Con la edición pasada de Buensalvaje quisimos rendir un discreto homenaje a Augusto Monterroso y su famosa historia del dinosaurio. A través de las redes sociales convocamos a todos los lectores de a pie para que nos enviaran historias de hasta siete palabras. Premiaríamos a siete con sendos paquetes de siete libros de prestigiosas editoriales. Recibimos cerca de 400 textos. Aquí, una breve selección.

– ¿Y el hilo?
–Roto. Bienvenido al laberinto
(Luis Eduardo Pérez Albela)

El caballo de madera defecó hombres muertos.
(Andrea Marinelli Tagliavento)

–Hola, ¿cómo te llamas?
–Jonás. ¿Tú?
–Gepetto.
(Martín Llerena)

–¿Ves la ballena?
–No.
Oscureció de pronto.
(César De María)

Alejandra se llamaba cuando quería recordarla.
(Víctor Ruiz Velazco)

Planeta inhabitable. Abortando misión. Ejemplares escaparon. Cambio.
(Marí Retamozo)

Venus barata –dijo, lanzándole 50 soles falsos.
(NátalyYauri Mandujano)

No. Tengo miedo de pisar los caracoles.
(Claudia Ulloa Donoso)

Tiempo. Por fin funcionó mi máquina del.
(Ramón Castillo)

La escuálida rata trepó la cuna.
(Ignacio de Freyre Prochazka)

Cuando bajó la marea, las huellas permanecían.
(Teo Pinzás)

Cuando de niña, siempre fue el abuelo.
(Amelia Santana)

Botones sueltos. Senos turgentes. Empieza la autopsia.
(Eduardo Izaguirre)

–¿Me extrañarás?
–No puedo. Siempre estás aquí.
(Luis Enrique Grau)

Preñez. La dulce espera y otros cuentos.
(Benjamín Román Abram)

Humano: animal prehistórico, base del petróleo moderno.
(Ramón Castillo)

Y siempre me mira antes de subirse.
(KarolLaule)

El piso diez no fue suficiente. Sobrevivió.
(Ana Luisa Burga)

¿Retorcida? ¡Le he dicho que soy contorsionista!
(Vanessa Balvín)

Los zombis escribieron: fue un cadáver exquisito.
(Rafael Robles Olivos)

Le confío todos mis ahorros, señor Madoff.
(Mila Rivero Lores)

Su esposa desnuda en el celular extraviado.
(Javier García Wong Kit)

¿Qué hiciste con la reina, Espejo mío?
(Cynthia Campos Bendezú)

«Vivir es bello».
Sí –pensó el lector.
(Lucía Espinoza)

¿Dijiste adiós? Volteé. Ya te habías ido.
(Sandy OiuOiu Kuniyoshi)

Gobernamos los débiles: tus manos, tu boca.
(Sandy OiuOiu Kuniyoshi)

Ni siete ni mil palabras. Quería sangre.
(Pao Acevedo)

Sentado frente al vacío, saltó. No cayó
(Celeste Paz)

«Todo estará bien», pensó. Luego se extinguió.
(Aramís Castro Ramos)

¿Tu diario? No, gracias: tengo demasiado conmigo.
(LisbthDasilth)

Era una reverenda mierda. Si hasta olía.
(Luisa García Alva)