Libro-de-Salter
Reseñas

La última noche.

James Salter (Nueva York, 1925) ■ Salamandra (2007) ■ 160 páginas ■ 56 soles


Relatos. No existe característica de clásico contemporáneo que no cumpla Salter: austero, doméstico, aparentemente enigmático en cada escena que substrae del flujo de la vida íntima, diestro en compaginarlas con los silencios adecuados para figurar una síntesis indefinida pero espléndidamente sugerente. La última noche reúne diez narraciones breves a las que añade un puñado de premisas que justifican su apreciación conjunta: adultos mayores imbuidos en divorcios y adulterios de una vida de suburbios en que operan los minuciosos rituales de la civilidad. Muchos de ellos simplemente los emplean a su favor para seguir depredando algún amago de emoción auténtica o mezquinando los sucedáneos que prevé una vida encorsetada. Pero si la coreografía de intereses calculados y afectos para la escena se revela vacía ante la fisura de la pasión o la muerte, todos ellos no pueden sino ejecutar compulsivamente sus rutinas como lo único verdadero y permanente a lo que se pueden atener. Etnografía de una generación de la clase media culta y minuciosamente solitaria en familia que habita Nueva York y Nueva Inglaterra, La última noche rezuma joyas de plenitud expresiva. «Cometa» es un acoso histérico de celos con sordina en la contemplación entre amigos del paso de un cuerpo celeste. «Cuánta diversión» recorre los diálogos obscenos de tres mujeres liberales mientras avanzan de parranda desde los barrios bohemios de Manhattan hasta el suntuoso departamento bien provisto de licor de una de ellas. «Platino» atisba mediante unos aretes el delirio frenético en que se convierte el adulterio cuando la espontaneidad interviene en su delicada gramática de transgresiones y ocultamientos. «La última noche», obra maestra, escenifica al razonable matrimonio de ancianos burgueses, premunidos del acervo invaluable de las Letras, encarando en sus respectivas soledades el acontecimiento de la muerte que los desnuda en un silencio menesteroso e indigno. Aunque pareciera lo contrario, las ficciones de Salter trasuntan compasión por la humanidad que subyace tras los delirios de una ritualidad por igual mezquina y miserable. Simplemente estupendo. Por Alexis Iparraguirre.


Recomendados:
El atentado (Yasmira Khadra)
La saga del Sagú de Slaterry (Flann O´Brien)
¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.