construcción
Reseñas

Construcción Civil.

Willy Gómez Migliaro (lima, 1968) ■ Paracaídas (2013) ■ 90 páginas ■ 25 soles


Poesía. No cabe duda, existe un goce detrás de la articulación de palabras y frases que Willy Gómez Migliaro muestra en Construcción civil.

Es una dicción afiebrada, cuya elaboración fluye sin descanso. Si bien es evidente la intención de romper la linealidad del discurso, este deseo zozobra frente a la incorporación caótica de diversos referentes nacionales y universales, en un intento por reflejar los pliegues y repliegues de la configuración de los mismos.

La transformación de un momento pre-escritural en la palabra causa extrema fascinación al autor; sin embargo, ese esfuerzo por encauzar este momento dentro de un esquema de sonoridad verbal, no queda del todo resuelto. Y es que por hilar su musicalidad en un pentagrama tembloroso, el poeta desborda en palabras evocadoras, guiños referenciales y descripciones específicas que colisionan en su espacio de alquimia, anulando el sentido y la armonía de la voz. Por ello, muchas veces los versos quedan en planos crípticos y ensombrecidos; su golpe no llega a ser parejo pues, en muchos casos, se deshilvanan con el uso de conjunciones y disyunciones.

Por otro lado, la ciudadanía es manufacturada por la evocación; sin embargo, el acercamiento no siempre es nítido. Porque estar cerca o conocer lo que se nombra no basta para lograr una arquitectura verbal eficaz en términos de sentido. Saludo la experimentación de la palabra y del método al que recurre para hacer palpables sus tensiones y preocupaciones en torno los problemas políticos, sociales y culturales del país; no obstante, por una ironía del lenguaje, el resultado es de una complejidad un tanto desenfocada y forzada. No queda claro si Gómez Migliaro busca consolidar la imagen especular y poliédrica de ese complejo de identidad que es el Perú, utilizando el lenguaje cotidiano y los referentes a nuestra problemática.

Gómez Migliaro es un poeta de amplio registro que recurre a la experimentación y a las formas más contemporáneas de composición poética; sin embargo, en su escritura predomina aquella disposición aleatoria o azarosa de los elementos e imágenes –que recuerda el juego surrealista– dominada por el impulso y, como mencioné al inicio, por el goce de maniobrar y/o construir el lenguaje. Por José Picón.


Recomendados:
Cuentos completos (Rodolfo Walsh)
Siguiendo mi camino (Mauricio Wiensenthal)
¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.