El-náufrago-de-la-santa
Reseñas

El misterio del náufrago

El náufrago de la santa ■ Peter Elmore (Lima, 1960) ■ Peisa (2013) ■ 210 páginas ■ 45 soles


Novela. Al amanecer del 30 de agosto de 1947, una patrulla divisa un cuerpo varado en una playa del Callao. Se trata de un joven. Después de examinarlo, los guardacostas concluyen que murió ahogado. Sin embargo, ya en el hospital, el médico encargado de verificar el fallecimiento, descubre que aún está vivo. Los diarios atribuyen la salvación del náufrago a un milagro de Santa Rosa de Lima. La policía investiga su procedencia, se publican sus fotografías, pero los esfuerzos por averiguar quién es y de dónde vino resultan inútiles. Después de pasar sesenta y tres días en coma, el náufrago despierta. Ha perdido la memoria y el habla. Traza algunos dibujos que no dan indicios sobre su identidad. Nadie sospecha que la presencia de ese personaje extraño desencadenará acontecimientos que marcarán profundamente la vida de quienes se relacionen con él.

Además del desconocido, otros factores colaboran con la construcción de una atmósfera misteriosa, extraña. Un elenco de personajes fuera de lo común, entre los que se encuentran un pintor perturbado y pedófilo, una mujer despechada, un niño pervertido, un médico obsesionado por desentrañar el enigma del náufrago. Coincidencias fatales, incomprensión, desamor, accidentes, muerte y maldad son parte del destino de la mayoría de los actores de esta historia. Los escenarios sombríos, brumosos y decadentes acentúan el carácter inquietante de ese mundo.
La trama incorpora estampas, escenas y circunstancias que parecen no tener vínculos con el misterio del náufrago. Algunas encontrarán su lugar conforme se desarrolla la historia, otras invitan a interpretarlas como claves que contribuyan a comprender el enigma del personaje desconocido. Al retardar ciertas revelaciones, esos rodeos narrativos contribuyen a que el suspenso se mantenga hasta el final. La historia se cuenta alternando pasajes a cargo de un narrador externo y fragmentos de la crónica que el doctor Enrique Marrou escribe para tratar de desentrañar el enigma del náufrago. Mediante ese ejercicio retrospectivo el médico comprueba que la identidad es producto de vivencias –relaciones personales, nexos sociales, vínculos con un territorio–que están expuestas a la poderosa influencia del azar. Y, en consecuencia, la aspiración de llegar a saber quién es una persona resulta impracticable. Sin embargo, las semejanzas entre la época recordada (1947-1948) y el momento de la escritura de la crónica –finales de los años ochenta–, invitan a reflexionar sobre la relación del Perú con su historia. Cuestionan la negativa a encontrar en el pasado luces que permitan iluminar el trayecto y afrontar los enredos del azar.

La novela también explora la posibilidad de dar cuenta de las distintas dimensiones de la realidad. A través de esa indagación queda en evidencia que la palabra y la memoria son herramientas insuficientes para representar toda la complejidad de la existencia. También comprueba la enorme influencia que ejercen la locura, la maldad y el azar en la vida, así como la imposibilidad de comprender, mediante la razón, esas zonas oscuras.

Intentar catalogar la novela de Peter Elmore sería un desafío arduo, pues combina con armonía recursos, tópicos y elementos de diferentes subgéneros. La presencia de un enigma es un rasgo típico de la novela policial; acontecimientos inexplicables, sobrecogedores, atmósferas misteriosas y el sexo como elemento perturbador añaden dosis de terror y misterio; hay algo de novela psicológica al privilegiar la subjetividad de los personajes; y la reflexión sobre periodos del pasado de un país es una característica que distingue a la novela histórica. Afortunadamente, se puede disfrutar ese eficaz experimento sin necesidad de ensayar una clasificación.

El náufrago de la santa consigue atrapar al lector en un mundo diverso y complejo, en el que abundan las incógnitas y las certezas tambalean. Es una novela sugestiva, perturbadora y memorable. Por Rocco Reátegui.


Recomendados:
El rumor de las aguas mansas (Christian Reynoso)
Nada que declarar (Teresa Ruiz Rosas)
¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.