1q84
Reseñas

1Q84

Haruki Murakami (Kyoto, 1949) ■ Tusquets (libros 1 y 2, y libro 3, 2011) ■ 744 y 416 páginas ■ 95 y 80 soles


Amor en tiempos de pesadilla

Novela. En 1545, Girolamo Cardano propuso en su obra Ars magna, quizá para sondear los límites de la matemática: «Descomponer el número 10 en dos números que multiplicados den 40». Parece sencillo, pues bastaría con resolver un par de ecuaciones; no obstante,no existe en el campo de los números reales unos que cumplancon ambas ecuaciones a la vez. Después de algunas operaciones algebraicas, hace falta encontrar la respuesta para un elemento subversivo: √-1. Leonhard Euler, siglos después, asignó una soluciónal enigma de Cardano: √-1 = i. Y con esta respuesta surgieron losnúmeros imaginarios, fuera del campo de los reales.

Haruki Murakami es un autor que en su literatura lleva adelante una maniobra similar; y, sobre todo, la ejecuta en su trilogía 1Q84 (publicada en el lapso de dos años). Al autor japonés no le bastan las representaciones realistas para desarrollar una historia, sino que toma un atajo alternativo: mixtura lo fantástico con lo onírico en una salmuera de ciencia ficción. Sugestivamente, lo alternativo surge de lo real, que se empeña en tomar el camino más ficticio posible. 1Q84, que desde el título es un homenaje múltiple a George Orwell, relata a lo largo de tres tomos la historia de Tengo y Aomame, unos solitarios que mantienen viva cierta forma de amor; a la vez, en el tercero y último volumen, cobra protagonismo el perseguidor de ambos, más solitario aun y, por ende, con menos que perder en ese mundo novelesco de fabulaciones, lealtades y suplantaciones bajo el brillo nocturno de dos lunas. Imbricada como está, la trilogía exige del lector una lectura ordenada de la misma, pues cada libro no solo depende del otro sino que entre sí, en orden progresivo, se necesitan.

Tengo es un profesor con dotes de escritor que es persuadido para reescribir en secreto una novela que llegaría a ser un gran éxito. La verdadera autora del libro es hija del líder de la agrupación religiosa Vanguardia, que asume la publicación como una traición; y a Tengo, como uno de los artífices de esta. Aomame es una instructora de gimnasio contratada para asesinar hombres que abusan de mujeres; su último trabajo será matar al líder de Vanguardia. Esta agrupación le encargará a Ushikawa, investigador privado, ubicar al traidor y a la asesina… ellos, que se tomaron de las manos cuando niños y, en varios sentidos, se mantienen unidos por aquel contacto.

La novela transcurre en un mundo alternativo al año 1984, el mundo de1Q84, donde imperan reglas naturales algo diferentes: además de las dos lunas en el cielo, el poder sobre los demás lo ejerce la Little People (¿alusión a la bomba atómica que arrojó Estados Unidos sobre la ciudad de Hiroshima, a la cual llamaron Little Boy?). Estos, que pueden salir de un agujero en la pared o la boca de un perro, crecen a medida que caminan. A más tamaño, más peligrosos: pueden matar, desmembrar; aunque también saben coser. No vaya a pensar, receloso lector, que la apariencia de ridiculez en este tramo del argumento es producto de las limitaciones de mi prosa. No. La extravagancia e irregularidad se avistan con el correr de las páginas de 1Q84.

¿Se puede bordear el ridículo sin caer en él? Como un trapecista temerario, Murakami avanza en la cuerda sin mantener un pleno equilibrio, ya que se arriesga a tender a un lado y otro para impactar al lector con sus malabarismos. No se cae, pero qué cerca estáen 1Q84.

Esta trilogía, por ambiciones y amplitud, es un muestrario de las virtudes de Murakami, así como de sus defectos. La seguridad con la que escribe es estimulante, tanto por la voluntad de estilo como por la pretensión de reinventar las convenciones literarias a su paso. Además, demuestra su habilidad para aletargar sucesos y comprimir el movimiento de sus personajes, regodeándose en detalles sin desatender la curiosidad del lector. Notables son sus perfiles, pues cuando dedica párrafos al físico, temperamento y hábitos de un personaje su imaginación relumbra. Así como hay escritores que dominan el arte del diálogo o las intrigas, a Murakami le sienta de maravilla relatar sueños; y en 1Q84 están los mejores de su repertorio.

No obstante, dadas la ambiciones del proyecto, decepciona que se satisfagan situaciones con ideas poco novedosas en el ámbito cultural y literario; a su vez, ciertas casualidades son forzadas más allá de la propia sinrazón de lo azaroso y algunos efectismos emocionales parecen refinamientos de los artificios que se utilizan en algunas series televisivas. Imperfecta como es, 1Q84 es defectuosamente atractiva.
Por Juan Manuel Chavez


¿Escribes reseñas y quieres compartirlas en nuestra web? Escríbenos a libros@buensalvaje.com contándonos en dos líneas quién eres, y sobre qué libros quisieras escribir 350 palabras. Sé específico y, si tienes un blog, indícanoslo.