Aporte

Carlos César Valle

«Sinfonía del cuarto»

para Ernesto Espinoza


Bien borracho estaba
(Y a punto de caer),
Llevado de la mano
De una hermosa mujer
 
¡Monstruoso laberinto!
Recuerdo que pensé
De cuartito en cuartito,
De pared en pared
 
¡Pero un hombre hace
Lo que tiene que hacer!
 
¿Es este ya tu cuarto?
Nervioso pregunté,
Y callándome a besos
Se desnudó a placer:
 
Y se sacó las medias
Y el oculto corsé
Y el aumenta-nalgas
Y Dios más sabe qué
 
¡Pero un hombre hace
Lo que tiene que hacer!
 
Un seno le faltaba,
No me desanimé:
¡Con grasa de su vientre,
Dos senos le formé!
 
Y menos di importancia
A su exceso de acné,
Ni a sus dientes torcidos,
Ni a su perfil de pez
 
¡Porque un hombre hace
Lo que tiene que hacer!
 
¿Sus orejas? ¡Misterio!
Amplias como un tropel
Duras como una roca
Toscas como una red
 
Y de su ansiosa lengua
¡Prohibido beber!:
Su aliento era una mezcla
De tragos que tomé
 
¡Pero un hombre hace
Lo que tiene que hacer!
 
Cuando besé su frente
Un tercer ojo hallé
¡Innegable discípula
De Lobsang Rampa es!
 
¡También lleva tatuados
Satanes en la piel!
¡Seguro a varios cucos
Ama y sirve a la vez!
 
¡Quemando mirra e incienso!
¡666 por doquier!
¡Y frenética y torpe
Gruñe a más no poder!
 
¡No me meto con locos!
¡Ni con gente sin Fe!
¡Aunque un hombre haga
Lo que tenga que hacer!
 
– Ya es tarde, señorito –dijo una voz en mi ser
– ¿Tarde?
– ¡Piense, caracho! ¡Terco! ¡Lelo! ¡Soez!
 
– ¿Quién le manda meterse
En pensión de alquiler?
¿Podrá llegar acaso
A la estación del tren?
 
– ¡Mejor piense en un ángel
Y olvide a Lucifer!
¡Y al Minotauro abrace
Hasta el amanecer!
 
¡Y hará usted lo que el hombre
Serio tiene que hacer!
¡Primero con la capa!
¡Matándola de sed!
 
¡Después con banderillas!
¡Hasta hincarla a sus pies!
¡Finalmente, la espada!
¡Directito a la sien!
 
¡Oh caverna profunda!
¡Tiempo del renacer!
¡Mito e historia reunidos!
¡Oh extravío del qué!
 
¡Oh silencio dichoso!
¡Oh redoblado bien!
¡Oh crepúsculo eterno!
¡Oh principio del Ser!
 
¡Porque un hombre hace
Lo que tiene que hacer!
 
Y cuando ella despierte:
¡Ni va a reconocer!
¡Ni dará cafecito!
¡Ni una taza de té!
 
– ¿Agua? ¿Y de botella?
Del baño le daré
Y no pida comida
Que no cocinaré
 
– ¡Hombre! ¡Gracias por todo!
¡Adiós, anda-y-ve!
La pasé bien contigo,
Quizá llame después…
 
¡Y saldrá usted pensando
El diablo sabe en qué!
¡Como un borracho que hace
Lo que tiene que hacer!

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