Segunda temporada ■ Número 19 ■ Verano del 2020

no he de volver a escribir

Lizardo Cruzado (Trujillo, 1975) Pesopluma (2019) ■ 168 páginas ■ 45 soles


Poesía. Cuando se levanta un mito alrededor de un joven poeta, como se levantó con Lizardo Cruzado y su Este es mi cuerpo, es perfectamente entendible que al tener noticias de su regreso al escenario poético, luego de más de dos décadas de silencio, se arme un pequeño revuelo.

Por lo mismo, por toda esa expectativa, la pregunta aguafiestas resulta ineludible: ¿habrá podido el poeta saltar con éxito las vallas de su propio mito, de su primer libro, del paso del tiempo? De arranque, y sin duda, la respuesta es afirmativa.

El quid puede deberse a que, en estas casi 170 páginas, sin dejar de lado el «realismo chistoso», la rebeldía y su temática familiar, Cruzado le imprime a este trabajo una especie de celebración y angustia por el paso del tiempo. Podemos encontrar admirables poemas en los que recrea con una bella sensibilidad su infancia en los arenales de Trujillo (que recuerdan vívidamente a otros dos poetas liberteños, como Vallejo y Watanabe); y ver también a un poeta que vive su adultez en una Lima apelmazante y que entiende que el tiempo va develando, día a día, su infalibilidad en las cosas más sencillas y mundanas.

En este libro que está dividido en tres secciones, Cruzado demuestra su versatilidad y su madurez, demarcando en cada una de estas no solo un momento determinado de su vida, sino un estilo poético diferente. Como ejemplo, la sección final, la cual plantea como un poema-río (que él, fiel a su estilo, denomina poema-acequia), en donde va relacionando hasta «confundir» hábilmente la idea del tiempo con la propia corriente del río. Ambas inasibles e indetenibles.

Cruzado, como actor/poeta, sabe también (siempre supo) que no basta con el mero juego y con ser un rebelde en la forma, sino y sobre todo, ser un rebelde (y jugar) con el propio lenguaje. En suma, No he de volver a escribir no solo configura un buen regreso y un paso adelante para el autor, sino para todos aquellos que pensamos que la poesía no es exclusividad de lo solemne, sino que también puede ser parte de lo cotidiano. Por Bruno Polack


Poesía completa (Manuel Vilas)
Migrantes (Issa Watanabe)

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