Segunda temporada ■ Número 19 ■ Verano del 2020

Las muchachas malas de la historia

Rocío Silva Santisteban (Lima, 1963) Mitin (2019) ■ 358 páginas ■ 60 soles


Perfiles. ¿Qué podría tener en común Francisca Pizarro —hija del conquistador del Perú— con Barbie, la muñeca «símbolo» de femineidad? La respuesta más inmediata quizá se halle en un rasgo de ambas que pasa casi inadvertido: el poco cuestionamiento en torno a sus orígenes. La primera, concebida como producto de la negociación entre dos sistemas de gobierno patriarcales (el español y el inca), y la segunda, en esa misma línea, como la explotación furiosa de un patrón de belleza.

Las muchachas malas de la historia de Rocío Silva Santisteban es una lectura vital, que nos conduce a través del tiempo y de una serie de preguntas que surgen en cada uno de sus textos. El cuestionamiento que genera a través de sus historias logra situarnos en el porqué de las luchas de los colectivos feministas que vemos a diario hasta encontrar una relación imposible de evadir.

La autora no solo brinda perfiles de mujeres que fueron obviadas o simplemente tachadas del canon oficial, ya sea porque nunca se profundizó demasiado en sus vidas o porque el sistema se encargó de arrinconarlas al olvido, sino también posturas críticas que generan guiños de complicidad en el lector y, también, unas ganas terribles por redimir esa culpa histórica.

Además de haber hecho una selección variada, donde también está presente María Emilia Cornejo (de quien se toma prestado el título), se trata de una lectura enriquecida por el talento narrativo de la autora, cuya experiencia es puesta íntegramente al servicio de cada texto. Es un libro que se puede leer de un tirón dejando espacio a más de una reflexión posterior. Una reflexión por demás necesaria para cuestionar el rol de estas mujeres y el verdadero sitio que ocupan o deberían ocupar dentro de la historia. Por Gianfranco Hereña


Las hijas del capitán (María Dueñas)
Memorias de una joven católica (Mary McCarthy)

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