Segunda temporada ■ Número 19 ■ Verano del 2020

El futuro es una máquina que nunca se apaga

Erick Benites (Lima, 1979) Alfaguara (2019) ■ 101 páginas ■ 49 soles


Novela. El futuro es una máquina que nunca se apaga es la primera novela de Erick Benites, quien ya había incursionado en la ficción con Caja Negra, un muy interesante libro de relatos de aprendizaje que también podría clasificarse como una novela fragmentada. La prosa de Benites se caracteriza por ser concreta y transparente, un estilo que conversa de manera natural con el universo de su autor: la familia, la Lima de los noventa y una generación que creció frente a la pantalla de un televisor.

En El futuro es una máquina que nunca se apaga se nos presenta a un narrador atormentado en búsqueda de la verdad. Un joven decidido a comprender qué o quién mató a su primo Mauricio (una suerte de antihéroe juvenil), a la par que descubre su propia herida mientras los conflictos del Perú de los ochenta y noventa hacen de telón de fondo. Uno de los grandes méritos de la novela es que a partir de capítulos cortos y episódicos, Benites logra una novela policial de atmósfera asfixiante y enrarecida sin perder de vista la complejidad y fragilidad emotiva de sus personajes. Tal es el caso de la relación entre el narrador y su abuelo, que luego de la muerte del padre asume este rol; o la relación entre en el narrador y Javier, un amigo de la infancia que lo persuade para realizar actos macabros como torturar a Nadir, el hijo de la empleada y que pronto se vuelve parte de un experimento más ambicioso. Benites acierta también al construir una ficción donde los referentes pop que acompañan el relato también lo alimentan. La música de Half Japanese y Nirvana como sinónimo de paranoia y desamparo. La televisión y el sueño imperturbable de clonazepam como un lugar para darle la espalda al mundo y por fin descansar. Por María José Caro


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